Vivir Toledo - Santo Domingo el Antiguo




EL EDIFICIO

El origen de este convento de clausura cisterciense, también llamado de Santo Domingo de Silos, se remonta al siglo XI. En el XVI tuvo una gran transformación gracias a la dotación testamentaria de doña María de Silva, fallecida en 1575, que ejecutó su albacea, el deán de la Catedral de Toledo, Diego de Castilla, siendo autor de las trazas Nicolás Vergara El Mozo (1540-1606). La obra  se concluyó en 1579, trabajando en la decoración Doménico Theotocópuli, El Greco, durante dos años. Al pie de la capilla se sitúa el coro y el antecoro, destacando el sepulcro de alabastro del último señor de Ajofrín, muerto en 1382. El convento lo ocupan monjas bernardas, pertenecientes a la orden benedictina; una parte está abierta como museo y venta de productos elaborados por las religiosas. 

 

EL GRECO. OBRA 

El citado Diego de Castilla fue el gran valedor del pintor cretense llegado a Toledo desde Italia, mientras intentaba poder trabajar para Felipe II en El Escorial, meta que no logró. El clérigo consiguió en 1577 que el Greco se encargase de los retablos de la capilla, recibiendo como honorarios 1000 ducados. Fue, pues, el primer trabajo que realizó el griego en la ciudad, siendo su deseo, en 1612, ser enterrado aquí. Con el tiempo, su hijo Jorge Manuel, por ciertas desavenencias con las religiosas, pudo trasladar los restos a la iglesia de San Torcuato que, por cierto había trazado el hijo del pintor en 1618.  A pesar de las investigaciones practicadas en 1912, no se ha pudo identificar ni la identidad de los huesos de la cripta, ni certificar el referido traslado de los mismos a otro lugar.

Pinturas

A medida que la obra del Greco comenzó a valorarse en el siglo XIX, parte de su obra abandonó los lugares originales sustituyéndose por copias. Hacia 1827 se vendieron la Asunción, la Trinidad, San Bernardo y San Benito. A principios del siglo XX, se produjo otra venta, la última,  en 1964, fue la Santa Faz.  Los lienzos de San Juan Bautista y  San Juan Evangelista se conservan en su lugar.

  • Altar mayor (de abajo a arriba)

Tela central: Asunción (copia, el original está en el Art Institute de Chicago). Lado izquierdo: San Juan Bautista (original) y San Bernardo (copia, el original en el Museo del Hermitage).

Lado derecho: San Juan Evangelista (original) y San Benito, (copia, el original está en el Museo del Prado).

Medallón central sobre la cornisa: Santa Faz (copia, el original en la colección Juan March).

Cuerpo superior: Trinidad (copia; el original está en el Museo del Prado).

  • Retablo lateral izquierdo: Adoración de los pastores (copia; el original en la colección Banco Santander).
  • Retablo lateral derecho: Resurrección (original).

Ensamblajes y esculturas

El Greco dio las trazas para componer la decoración de la capilla. En concreto dibujó  la composición arquitectónica de los tres retablos que, modificó, ensambló y ejecutó Juan Bautista Monegro. En el  del altar mayor destacan las figuras de dos Profetas colocados, respectivamente, en las pilastras laterales. Coronan  el conjunto las imágenes de la Fe, la Esperanza y la Caridad.

 

Otra información: http://perso.wanadoo.es/monjas/ 

Textos: Rafael del Cerro Malagón


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