Vivir Toledo: Suertes de la película 'Sin novedad en el Alcazar' (1940-1970)
09-05-2026
A pesar de un triunfal estreno, el filme fue retocado con sucesivos cambios y versiones aún por descifrar
El 3 de septiembre de 1940, en el festival de Venecia, se proyectó 'L'Assedio dell'Alcazar' logrando la Copa Mussolini a la mejor película italiana que dirigió Augusto Genina. Fue un ejemplo señero del régimen fascista, afín al gobierno del general Franco, producida con gran riqueza de medios. Aquí, el filme se consagró como una cinta nacional, aunque formalmente se la calificó siempre como italiana. El guion realzaba los valores de la «nueva España», el heroísmo de quienes habían vivido el asedio resuelto por la personal decisión del Caudillo. Desde el punto de vista técnico se logró una película de acción, con un ágil ritmo que unía el desarrollo del cerco, una trama amorosa y «pequeñas historias» interiores, como el hallazgo de trigo en un almacén, la salida del capitán Alba, el diálogo telefónico de Moscardó con su hijo, la mediación del comandante Rojo o la misa autorizada que ofició el sacerdote Vázquez Camarasa.
Algunos autores apreciaron en el filme de Genina matices análogos a los aplicados por Einsestein en el cine propagandístico soviético («El acorazado Potemkin», 1925), especialmente en los planos de mujeres y niños víctimas de las armas. El guion otorga el protagonismo a la autoridad militar del Alcázar: el coronel Moscardó apoyado en jefes, oficiales, cadetes y clase de tropa que reunían unos 300 combatientes. En el relato fílmico queda desvaída la acción de los casi setecientos efectivos de la Guardia Civil, como también el papel de los paisanos militarizados que empuñaron las armas.
Revisiones
Los respectivos estudios de D. Arónica, F. Alberich y V. Sánchez Biosca (1989) aluden a los cambios del guion original de Caporilli y los aplicados a las copias del filme distribuidas en Italia, España y otros países. Más allá de las diferencias en los nombres de ciertos personajes, se alternaron claves menores para aproximar el relato al público de cada país. En los estrenos y las versiones de 1940, todavía bajo un firme nazismo y fascismo, aparecían saludos romanos y citas explícitas a falangistas más las implicaciones italiana y alemana en el alzamiento militar. Tras la caída y ejecución del Duce, a partir de 1946 aquellas claves se variaron o se eliminaron directamente tras el referéndum que resultó a favor de instituir una república como forma de estado.
En 1959, dos años después de la muerte de Genina, se reestrenó en Italia sin escenas ni diálogos alusivos a Mussolini, Hiter o Franco. Hasta el rótulo inicial, que justificaba en la producción de 1940 ser un homenaje a la «gloriosa epopeya» del Alcázar de Toledo, se modificó para indicar al público que se mostraba un relato sobre las relaciones de «asediantes y asediados», desde las Termópilas hasta Stalingrado y Corregidor, ambas en 1942. Es decir, dos sucesos posteriores a la exhibición original en Venecia. Con esta alteración, se pretendía que 'L´assedio dell´Alcazar' fuese ahora una película de género bélico, neutra, sin el matiz propagandístico del mito alcazareño.
En noviembre de 1940, un mes después de su estreno en España, la comisión de Censura Cinematográfica del Ministerio de la Gobernación ordenó al productor Bassoli incluir fondos musicales de los himnos Nacional, de Falange, Requeté y de la Legión, inserciones que no debieron afectar a la copia italiana. En 1966, tras un proceso burocrático de dos años ante la Dirección General de Cinematografía y Teatro, la distribuidora española Delta Films logró reponer 'Sin novedad en el Alcázar', empleando como base la versión italiana de 1959 y la admisión de ciertos cambios sugeridos por la Comisión de Apreciación de la Junta de Clasificación y Censura, para que se «pareciese» algo más a la cinta, a la estrenada en la Mostra de 1940. Esta reedición explica que la película continuase así en salas de reestreno hasta 1970. Mientras, en residencias o cineclubes, desde lustros atrás, circulaba una copia de 16 milímetros que alquilaba San Pablo Films, cuyo contenido aún contenía los matices originales de 1940, y que ya habían sido «limados» en las copias comercializadas después. F. Alberich concluye que hacer un estudio sobre la primera versión es, por el momento, ilusorio. En 1998 la Filmoteca Española inició una restauración que no pudo ser completada a pesar de manejar todo el material disponible y lo hallado ahora en otros países.
Fallidos «remakes»
La película surgió en 1940, recién concluida la contienda. En ella se expuso el heroísmo de quienes habían sufrido el cerco con la esperanza salvadora de Franco, aunque su figura no aparece. La presencia del general en el patio del Alcázar, el 29 de septiembre, lograría que la Junta de Defensa, reunida en Salamanca, le nombrase de inmediato Jefe del Gobierno, aun cuando, estratégicamente el rescate del Alcazar supuso el desvío del Ejército de Africa a Toledo, aplazando así el avance hacia Madrid. En este contexto, el 28 de octubre de 1940, en el madrileño Cine Avenida de la Gran Vía, además de un colosal cartel anunciador, se añadió la réplica de unos arcos del Alcázar y de sus ruinas. A la sesión asistieron ministros, diversas jerarquías, algunos defensores y numerosos invitados. El 21 de noviembre aconteció el estreno en el Cine Coliseum de Barcelona, acto que presidió el coronel -exdefensor- Martínez Simancas.
La película llegó a Toledo el 20 de diciembre de 1940 al Cine Imperio. La prensa venía avisando: «¡Calma señores! Para todos habrá localidades ¡Que el programita va a ser duradero!» Las autoridades e invitados cruzaron por el vestíbulo decorado al efecto por Bacheti y Sotomayor con cuadros de Franco, José Antonio y Moscardó que, al no poder asistir, envió a dos coroneles en su representación. Una banda de música de FET-JONS interpretó los himnos de rigor. El público llenó las sesiones de las jornadas siguientes, sin que su exhibición se alargase más allá de lo habitual, poco más de una semana. En esos días, el 23 de diciembre, la familia Alba depositó en el cementerio toledano el cuerpo del capitán Luís Alba Navas, asesinado en el paraje de la Venta del Hoyo, episodio al que el guion le dedicó su debida atención.
En 1969, la prensa toledana se hacía eco del interés de «los americanos» para realizar una nueva versión del filme de Genina lo que animó al productor José Frade a anunciar, en enero de 1970, el rodaje de 'El Alcázar no se rinde'. Otra información periodística llegó a asegurar, en febrero de 1970, que Atlántica Films tanteaba un presupuesto 28 millones de pesetas y las actuaciones de Francisco Rabal, Arturo Fernández, Julián Mateos y Julián Gallardo. Sin embargo, según José Antonio Nieves Conde, Frade le solicitó que dirigiera esta película con un guion de Luís de los Arcos y nuevos permisos oficiales, en los que, al parecer, ya no había grandes deseos para llevar de nuevo a la pantalla el asunto alcazareño.
Autor:
Rafael del Cerro Malagón