Es el espacio más representativo de las instituciones de Toledo. A la derecha se sitúa la puerta del Palacio Arzobispal, con trazas asignadas a Covarrubias en 1543. El Ayuntamiento, flanqueado por sus dos torres con chapiteles de pizarra, muestra la huella herreriana original (s.XVI) continuaron Nicolás Vergara el Mozo (1575), Jorge Manuel Theotocópuli (1613) y Teodoro de Ardemans en 1690. Enfrente quedan las puertas principales de la Catedral: la de la Torre, del Perdón y de los Escribanos. La torre principal, que concluye en su agudo chapitel gótico (s. XV), acoge la Campana Gorda (1755) rodeada de otras ocho, mientras que la segunda torre, de menor altura, se cerró con una cúpula barroca en 1622 sobre la capilla mozárabe promovida por el cardenal Cisneros en el XVI. El Palacio de Justicia, edificio de la segunda mitad del XX, conjunta una portada y una ventana, ambas góticas, procedentes de otros edificios toledanos; en siglos anteriores aquí se situaba el palacio del Deán, la máxima autoridad del cabildo catedralicio. En este punto el cortejo procesional recorre los últimos metros para volver al templo primado a través de la puerta Llana.

Textos: Rafael del Cerro Malagón


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